Justicia & Amor

¿Justicia? Bueno, es lo que decide si alguien o algo merece un castigo, un premio u otra manera de recompensar su mala o buena manera de actuar.

La justicia se define según unas reglas, leyes o mandatos; sí hay una ley que diga que parpadear dos veces seguidas está mal, la justicia se encarga de castigar a quienes parpadeen dos veces seguidas. Como seres humanos que somos, creemos y queremos que la justicia sea inmediata, pero solamente cuando no se aplica a nosotros mismos ¿Verdad?

Si cometemos errores queremos que nos den otra oportunidad, pero si alguien más se equivoca queremos que sea castigado inmediatamente y, de esa misma manera, queremos que los premios se nos den al instante.

El Amor no es contrario a la justicia, aunque muchos lo crean así y es que lo creen porque no entienden el amor. Creemos que si alguien ama a otra persona no va a querer que esa persona reciba justicia, eso es falso.

El amor es lo que más engloba la justicia, alguien que ama es alguien que puede ser justo ¿Por qué? Es el amor lo que mueve los más puros y buenos propósitos de la gente, si alguien se rige únicamente por el odio es más que probable que en algún momento haga algo incorrecto para hacer algo que cree que es correcto. En ese momento, justo ahí, es cuando ya no se habla de justicia. Sino de castigos arbitrarios.

¿Entiendes hasta aquí? Qué bien.

Ahora, una situación en que la Justicia y el Amor son representados por una sola persona, algo que podría confundirnos. Espero que puedas seguirme en la siguiente historia.

Según la Justicia una persona que cometió un crimen debe ser castigada con la muerte por cometer un crimen, digamos, asesinó a otra persona. Es un poco fuerte, pero ayudará aún más para entender el punto. Ésta justicia, hipotética, dice que ese hombre asesino debe morir también para pagar su crimen.

Ahora, aquí es dónde muchos dicen que va a haber un conflicto. Hay que recordar, el amor no es diferente de la justicia.

El padre de ese hombre que cometió el crimen sabe que debe ser ajusticiado y no debe interponerse con la justicia, ese hombre es el Amor. ¿Cómo puede librar a su hijo del castigo? Bueno, añadamos que el padre es también el juez, ese hombre también es la Justicia. ¿Es aún más difícil poder hacer justicia y hacer un acto de amor al mismo tiempo? Humanamente, sería de una forma que quizá no consideremos siquiera.

Ese padre, puede hacer justicia e ignorar su amor; ó puede ignorar la justicia para actuar con amor. ¿Ninguna llena los dos sentimientos al mismo tiempo? No pasa nada. Después de un tiempo meditando, el padre se sienta en el juicio de su hijo y, según la ley, debe morir un hombre por asesinar a otro, así que, es así como lo decide siendo juez. Luego, se baja de su silla de juez y siendo padre se presenta ante los asistentes y el jurado que ya tomó su decisión, libera a su hijo, se arrodilla frente al verdugo y muere.

¿Hubo justicia? Sí. Un hombre pagó el precio por la muerte de otro.

¿Hubo amor? Sí. El hijo culpable sigue con vida después de que se aplicó la justicia.

¿Y ahora? Bueno, ese hijo culpable tiene dos opciones. Desperdicia el regalo que su padre le dió y vuelve a cometer un crimen ó entiende el sacrificio que su padre hizo y cambia su vida.

¿No hizo así también Dios con nosotros? Como este padre que amó con su vida y que nunca dejó de ser justo, así también es Dios. Que siempre ha sido justo y siempe ha amado a la humanidad con su inmensa misericordia.

¿Vas a rechazar su regalo? ¿Vas a cambiar tu vida o conseguir que, al final, la justicia deba rechazar el amor que te fue dado? ¿Seguirás cometiendo crímenes contra la ley de Dios?

Tu Padre Celestial te ha amado tanto que ha enviado a su hijo, el mismo Dios hecho hombre, para morir por tí. La sangre de un Dios se ha derramado por tí, el sufrimiento de un inmortal se ha causado por tí y lo hizo para que no te preocupes si te equivocas. Si tu pie resbala, no pasa nada, Dios ya pagó por eso.

Pero, si decides por tu propia voluntad seguir y seguir en el pecado, incumpliendo su ley, ese sacrificio será inválido.

Sólo es válido, ese sacrificio, para aquellos que se arrepienten de haber cometido su crimen. Como ese hijo culpable, que puede elejir cambiar su vida. En cambio, sí decides que no te importa y continúas en ese camino criminal, pecaminoso y lejos del perdón que fue conseguido con sangre; es ahí cuando no te alcanza el amor.

Su amor nunca te obligará a aceptar su regalo y contrario a lo que muchos enseñan, ese amor es eterno, pero no esperará por siempre. Quienes aceptan su amor lo tendran por siempre y quienes lo rechacen, nunca más en toda la eternidad volverán a tener esa oportunidad.

¿Tú ya decidiste?

¡Me falta algo!

¿Qué es la cosa más importante que siempre llevas contigo?

Siempre llevo conmigo, un cuaderno, un lapicero y mi teléfono.

Dependiendo de la situación puedo escribir lo que se me venga a la mente en cualquier momento y lugar.

Si estoy esperando algo y tengo la comodidad de sentarme a escribir, abro mi cuaderno y escribo, dibujo o garabateo. Después puede inspirar algo en mí, recordarme algo o parecerme lindo. Sí, me gusta guardar momentos y como las fotos no se me dan muy bien, elijo recordar textos, palabras, cosas que pueda dibujar con mi poco entrenado talento de dibujo.

Y si viene una idea, una de esas que cuando llegan sabes que es buena y si no la resguardas, si la dejas ir, vas a arrepentirte. Aunque, después con otra idea también buena puede no ser tan grandiosa como en ese instante, pero ha quedado para el futuro y la sensación de tener muchas ideas para revisar es como sentirte un genio cada día. No serán ideas de nobel, de bestseller o premio ninguno. Pero, han sido ideas tuyas y verlas después te dan aún más ideas que podrán mejorar con el tiempo.

Por cierto, otra cosa muy importante que no me puede faltar es un juguete manual.

Atrapa tus ideas y nunca las pierdas…

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